PSIQUIATRIA INFANTIL Y DEL ADOLECENTE
 
DEFINICIÓN Y DETERMINANTES SICOPATOLOGICOS

Estudia la clínica y el tratamiento de los trastornos mentales del niño y del adolescente, con el propósito de estimular su optimo desarrollo personal, en presencia de variables biopsicosociales adversas.Atiende no solo las raíces de la conducta y residuos de experiencias anteriores, sino también a la modulación de esta conducta por las circunstancias del presente, teniendo en cuenta la genética, la sociología, las
psicoterapias, farmacoterapia, terapia del lenguaje, psicomotricidad, educación especial y las diferentes teorías del desarrollo.

La practica de la psiquiatría infantil es una modalidad de enlace de especialidades como: la pediatría, neurología, psiquiatría general, y disciplinas como psicología, educación, trabajo social, rehabilitación y juzgados de familia, entre otras.

A través de la historia de la humanidad, el niño fue percibido como un adulto en miniatura, en sus aspectos somáticos, psicológicos y emocionales. Sólo a finales del siglo XIX se comenzaron a estudiar con seriedad la psicología infantil y su problemática, gracias a los aportes de la psicodinámica, epistemología, médicos, pedagógicos y de los tribunales de menores, europeos, y norteamericanos.


Este cambio brusco fue la causa de interpretaciones exageradas como que cualquier intervención sobre su natural espontaneidad le frustraría el desarrollo, circunstancias que en presencia de otros factores socioeconómicos desembocaron, por ejemplo, en la aparición del fenómeno hippie, la música rock, la canción protesta y las pandillas juveniles en los años 50. Hoy día se considera que el menor y sus trastornos psiquiátricos son comprendidos en su desarrollo estructural, y niveles evolutivos, frente a un mundo cambiante. A su vez se diferencia un fenómeno de una conducta normal o apropiada para la edad; transitorios o generalmente de ensayo adaptativo y otros verdaderamente patológicos. La continua y variada homeostasis del niño con su ambiente es de naturaleza biopsicosocial, influencia misma que favorece o entorpece su desarrollo.

La psicopatología infantil es el producto de una interacción variable de factores tanto biológicos como psicosociales. El proceso de maduración psicológica y emocional en el niño es muy variable, con aceleración y retrocesos de intensidad y duración. Sus prioridades, preocupaciones, ideas y conductas cambian rápidamente durante el desarrollo con el fin de alcanzar los objetivos del proceso madurativo. El niño aprende a dominar destrezas, estrena o juega con mecanismos defensivos para hacer frente a nuevas situaciones estresantes, algunas de ellas de gran trascendencia en la infancia y adolescencia, como:

· La perdida de un diente.
· El nacimiento de un hermano.
· El dormir en la oscuridad.
· Una hospitalización.
· El mudarse de casa.
· Salir de vacaciones.
· La menarquia.
· La escogencia de una carrera.
· Actitudes parentales excesivamente rígidas o negligentes etc.


Así como se viven nuevas experiencias se olvidan otras, se observan diferencias con otros niños y niñas por la edad.

Según estudios +/- el 50% de los niños con trastornos psiquiátricos provienen de núcleos familiares con algún índice de perturbación emocional. El logro de un desarrollo psicosexual sano exige la presencia de padre y madre adecuados, capaces de nutrir afectivamente a su niño, proporcionándole orientación, seguridad, modelo y protección suficiente, cuidado tierno, cariñoso, equilibrado y consistente que evite tanto sobreprotección como abuso.

Los objetivos esperados por los padres deben ajustarse a la fase evolutiva y a las capacidades específicas del niño en cuestión; a partir de los 18 meses de edad el vector natural es desplazarse y explorar el entorno, tendencia que los padres están en obligación de favorecer y estimular, evitando innecesarios mensajes dobles o que provoquen indecisión o estancamiento; no oponerse a la formación del YO del niño, enseñarle y demostrarle que en su núcleo familiar existe alguien en control y a cargo de las responsabilidades y funciones determinadas, esto con el fin de no obligar al niño a personificar roles adultomorfos o de efectuar alianzas patológicas con cargas afectivas y frustraciones innecesarias. La idea es que el niño logre una expresión real, aprendiendo juegos e incorporando el universo exterior.

En etapas tempranas el pensamiento es bastante concreto y el niño no se halla preparado para manejar el contexto de frases aveces cariñosas como “tú eres el hombre de la casa” generando intranquilidad y sensaciones innecesarias. Esta interacción sistémica con los padres, familiares cercanos o figuras de cuidado refuerzan o bien la seguridad o bien la dependencia, inseguridad o la actividad súper yoica exagerados en el niño o niña.


El niño actúa mucho de sus pensamientos y la infancia se caracteriza precisamente por este derroche de energía, de movimientos e intereses que permiten el juego y el aprendizaje todo dentro de un presente que le observe. Las situaciones vividas dos o tres semanas antes no se recuerdan.

· Al niño hay que permitirle ser niño
· Uno de los objetivos de la psiquiatría infantil es robustecer él yo del niño, buscando que sus mecanismos de defensa utilizados sean los apropiados para la edad.

PSICOPATOLOGÍA INFANTOJUVENIL

Trastorno depresivo
· Suicidio
· Duelo patológico

Trastornos de ansiedad
· T. Ansiedad Generalizada.
· T. Ansiedad de Separación
· Trastorno de estrés postraumático
· Pánico
· Fobias

Trastorno del comportamiento Disruptivo:
· T. por déficit de atención e hiperactividad
· Trastorno oposicional desafiante
· Trastorno del comportamiento disocial

Trastornos Afectivo bipolar

Retraso Mental

Trastornos del aprendizaje:
· T. lectura,
· T. cálculo,
· T. expresión escrita y
· T. no específica.


Trastorno Generalizados del Desarrollo:

· Trastorno Autista,
· T. de Rett,
· T. desintegrativo infantil,
· T. de Asperger.

Trastornos por tic:
· T. de la Taurete,
· T. de tics motores o vocales crónicos y transitorios.

Trastorno mental debido al uso, abuso y dependencia de sustancias psicoactivas

Trastornos de la eliminación:
· Enuresis y
· Encopresis.

Trastornos de la comunicación:
· T. del lenguaje expresivo,
· T. Mixto del lenguaje receptivo-expresivo,
· T. Fonológico, Tartamudeo y
· T. de la comunicación no especificado.

Trastornos de la ingestión y de la conducta alimentaria de la infancia o la niñez:
· T. Pica,
· T. de rumiación,
· T. de la ingestión alimentaria de la infancia o de la niñez.